Características de un(a) Emprendedor(a)
Ojalá este vídeo le sirva a usted como me están sirviendo a mí y quienes di la conferencia ¡Provecho!
Licda. Noily Campos Fallas

Cuando hablamos de La Ley de la Atracción y usarla en sentido positivo en tu vida, hablamos también del más puro y positivo uso del lenguaje que seas capaz de lograr. Frecuentemente me escriben lectores, a mi dirección y al blog y es muy común el uso de la palabra "necesito" o peor aun, la palabra "estoy desesperado", si bien ésta última expresión lleva una carga negativa muy evidente, la primero no es tan obvia.
La palabra "necesitar" está ligada a un sentimiento de carencia; no es una palabra linda, sonora, que traiga sentimientos de plenitud, de sentirse vivo y en pleno uso de tus recursos de positivismo y energía. Cuando te dices a tí mismo que necesitas algo, lo que estás diciendo a la fuente universal es que no lo tienes, en consecuencia te perpetuas en esa carencia.
Después de haber visto la película El Secreto me sorprende cuántas personas aun siguen usando lenguaje negador con clara connotación negativa. Lo primero que haces cuando te inicias en la práctica de la Ley de la Atracción es un acto de fé y creencia. En un plano espiritual ya tienes todo, esto nos lo explica la física cuántica: todas las opciones existen ya; en un plano cuántico tienes ya tu empleo ideal, tu alma gemela, todo lo que deseas. Por cierto, ¡desear es bueno! El deseo de tener más y siempre escalar más alto es inherente al ser humano y es lo que nos hace crecer.
Cuando deseamos algo con toda nuestra alma ese sentimiento de deseo despierta una emoción positiva en nuestra vida, el deseo es un fuego interno que arde y atrae a nuestra vida lo que está por venir, pero el deseo no va acompañado del sentimiento de carencia que con el que nos asocian nuestras "necesidades".
Hay una frase de Brian Tracy que a mi me resultó muy motivante, me la repito una y otra vez y ahora hace parte de mi sistema de creencias; ¿quieres saber cuál es esa frase?
Aquí está:
"Cuando deseas algo con todas tus fuerzas, encontrarás la manera de obtenerlo".
Nota que Tracy habla de desear, no de necesitar y habla de desearlo con todas nuestras fuerzas, esa es la llama interna que necesitamos para creer antes de ver, creer que aquello que estamos llamando ya se encuentra en nuestra vida y sólo debemos seguir enfocados, manteniéndolo con constancia en nuestros pensamientos para que poco a poco se vayan uniendo las piezas del rompecabezas gracias a la fuerza de nuestra atracción.
En mi proceso de creación yo he atraído desde cero a mi vida todas las piezas, grandes y pequeñas que necesito para llegar a donde me he propuesto. Mi crecimiento ha sido responsabilidad mía y de nadie más. Lo primero que hice fue desear con todas mis fuerzas ... y creer; creer a pesar de que mi vida me estaba mostrando en ese momento una realidad diferente. Ahora mis metas son cada vez más grandes y la satisfacción de estar usando la Ley del valor por valor es algo invaluable. Hablé sobre ello en mi blog hace poco, te recomiendo que lo leas, haz clic en este enlace:
http://www.creaturealidad.com/blog/el-dinero-es-energia-mi-experiencia/
Esa es mi experiencia y mi crecimiento ha tenido un ritmo propio que me he marcado yo misma; no tiene por qué ser igual al tuyo; yo tengo mis prioridades, las tuyas pueden ser diferentes, pon énfasis y energía en aquello que más deseas en tu vida y tu crecimiento puede ser tan rápido como lo desees; sólo ten presente lo que dice Randy Gage: el único queso gratis está en la trampa del ratón.
Y recuerda: desea, desea mucho y desea con toda tu alma.
Este es el contenido que te recomiendo esta semana para alimentar tu espíritu y avanzar con paso firme por el camino de tu prosperidad:
Tu aliado en el camino de tus sueños y de tu éxito:
http://www.creaturealidad.com/blog/tu-aliado-en-el-camino-de-tus-suenos-y-de-tu-exito/
Poner por escrito tus metas: indispensable
http://www.creaturealidad.com/blog/poner-por-escrito-tus-metas-indispensable-para-tu-exito/
Prosperidad a pesar de las apariencias:
Adversidad antes de la prosperidad:
Fuente:
Crea Tu Realidad
Pierden tiempo. Pierden oportunidades. Pierden su vida.
A la espera del momento ideal y en la búsqueda de la perfección, un incontable número de personas viven postergando y apagando su propio éxito.
Metas sin cumplir. Sueños sin realizar. Oportunidades sin aprovechar. Y lo que es peor, a medida que el tiempo pasa, parece que les es más difícil tomar acción. ¿Conoces a alguien a quien esto le sucede? ¿Acaso la conoces íntimamente?
Las cosas no se dan por sí solas. Tú lo sabes. Requieren de un elemento fundamental: la acción. Si la acción es la base del logro, la postergación —o lo que en términos prácticos es lo mismo, la parálisis— es el saboteador principal del éxito. Suena elemental, pero es impresionante el desgaste, las frustraciones y el conformismo producto de un hábito que empobrece a millones: esperar que todo esté perfecto.
No sale el producto, no se envía la propuesta, no se da el paso, no se cierra el capítulo, no se inicia el camino, no se realiza la llamada, no se abre la conversación, no se asume la decisión… hasta que las condiciones sean perfectas.
¿Acaso hay tal cosa como las condiciones perfectas? ¡No!Pareciera que muchos vivieran hipnotizados por la ilusión de una garantía que nunca llega: una vida 100% libre de equivocaciones.
Y desde ese trance, el miedo a cometer un error —a que no sea perfecto, a que no sea exactamente lo que se quería— se come los días, las semanas, los meses y los años de quienes se paralizan por él.
¿Has estado esperando por las condiciones “perfectas” —el momento ideal, la certeza total, la claridad absoluta— para darte el permiso de avanzar o de probar algo?
Si es así, te entiendo. Yo también he estado allí, frenado por mi propia búsqueda de lo mejor. Pero como dicen, lo mejor es muchas veces enemigo de lo bueno.
¿Me permites una sugerencia? ¡Olvida la perfección!
No te estoy diciendo que adoptes la mediocridad; mucho menos que dejes de superarte. Busca la excelencia —el proceso de dar cada vez lo mejor de ti— pero suelta las amarras de un estándar que es inalcanzable.

Create Your Own
Asume uno de los secretos fundamentales para avanzar hacia tus metas y lograr que las cosas sucedan:
No tienes que hacerlo perfecto, tan sólo tienes que ponerte en movimiento.
Vuelve a leer la frase anterior. Si quieres escríbela en grande en una hoja de papel y pégala en un lugar que veas a menudo. Porque esa sola idea puede hacer la diferencia entre una vida limitada y la realización de tus metas.
El poder de esa filosofía es simple: movimiento —el que generas cuando te pones en acción— es la llave que abre la celda de la parálisis. Movimiento es el motor del aprendizaje. Movimiento es lo que hace que las cosas se den.
Puede haber talento, capacidades y conocimiento, pero si no se ponen en práctica sirven de muy poco. Las oportunidades se abren y se cierran cada día ante ti, pero sólo son tales cuando tú decides aprovecharlas. Seguro que hay gran potencial, pero sin movimiento no hay desarrollo.
A Microsoft, la famosa empresa del mega millonario Bill Gates, se le ha criticado muchas veces por lanzar productos al mercado plagados por bugs o defectos de programación. Pero hay algo que no se les puede negar: por más de dos décadas han estado en pleno movimiento y haciendo que las cosas sucedan. Y esto los ha llevado a constituirse como una de las compañías más poderosas del planeta.
¿Te imaginas qué sería del mundo si Microsoft todavía estuviera esperando a que el sistema operativo Windows estuviera 100% perfecto antes de lanzarlo al mercado? ¿O si yo hubiera decidido no publicar este artículo ante mi duda de si estaba gramaticalmente perfecto o no?
Una cosa es la implementación organizacional de filosofías como la de Calidad Total y políticas Cero Defectos. Otra es que en tú, en lo personal, estés frenando tu progreso por condicionar tu avance a unas condiciones de perfección imprácticas e inalcanzables.
Uno de los secretos de los tremendamente exitosos, de los financieramente prósperos y de los espiritualmente plenos, es este: No pretenden hacerlo perfecto, tan sólo ponerse en movimiento.
La manera de “perfeccionar” algo es mejorar lo que ya está. Pero si ni siquiera hay algo todavía ¿qué se va a mejorar? Primero tienes que tener algo —en el papel, en la mente de otros, en el mercado, en tu experiencia y resultados— para luego poder optimizarlo.
No puedes mejorar lo que no has iniciado. Así que la fórmula es simple: ¡Arranca ya con lo que tienes! ¡Inicia el camino con lo que sabes! Ya sumarás, aprenderás y mejorarás sobre la marcha.
No significa que tomes decisiones sin evaluar alternativas y consecuencias. Pero asegúrate de que la “perfeccionitis aguditis” no te impida acercarte a tus objetivos.
¿Te vas a equivocar? Puede que sí. ¿Van a salirte las cosas mal? De vez en cuando. ¿Otros criticarán tu falta de “perfección”? Sí, porque la crítica es el hobby preferido de quienes no se mueven.
Piensa en la alternativa: seguir postergando, perdiendo tiempo, abriéndole cada vez más espacio al temor al fracaso y agrandando la distancia entre tú y tus metas.
¿Cual es la clave? Nuevamente: no busques hacerlo perfecto, tan sólo asegúrate de ponerte en movimiento.
Si algo ha sido un acelerador de mi evolución personal, progreso profesional y prosperidad financiera, ha sido el seguir este principio.
Porque es cuando las cosas están andando que las respuestas aparecen y las oportunidades se manifiestan. Es al avanzar hacia lo que quieres que tus metas se acercan a ti.
Algunos esperan el momento perfecto, sin darse cuenta de que se les escapa una realización liberadora:
El momento perfecto lo puedes crear en cualquier instante, cuando decides pasar de la inacción a la acción, de la parálisis al movimiento y del temor a la excitación de saberte en movimiento.
El momento perfecto para actuar es ahora. Sí ¡ahora mismo! Con lo mucho o poco que sabes; con la poca o gran confusión que puedas tener; con la incertidumbre o certeza que estés sintiendo.
Toma la mejor decisión que puedas asumir con la información que tienes. Sigue tu intuición. Pero ¡decide! Recuerda que la peor decisión es la de la inacción.
¿Ha estado tu perfeccionismo limitando tu éxito?
¿Te encuentras postergando?
¿Paralizado por no contar con las condiciones “perfectas”?
La oportunidad de avanzar la tienes ahora. El momento es ya. Este es el instante para pasar de la parálisis a la acción.
Porque lo que hace la diferencia —y permite que las cosas sucedan— no es la perfección… sino la acción.
¿Acaso sigues esperando por algo o ya decidiste ponerte en movimiento?
Puede decirse que todos o casi todos los humanos desean adquirir riqueza abundante. Pocos, sin embargo, parecen tener la clave para enriquecerse materialmente. ¿Es una mera ilusión o una meta realista y posible?
Hace poco, una alumna y buena amiga, hizo llegar a mis manos un ejemplar del libro electrónico de Wallace D. Wattles, traducido por Alvaro Mendoza, titulado "La Ciencia de Hacerse Rico". Después de leerlo, me gustaría compartir con ustedes algunos comentarios y reflexiones sobre los postulados y consejos que ofrece el autor, acerca de un tema tan polémico e interesante como este.
Las primeras líneas de este libro que seguramente acaparará gran atención entre los amantes del tema, son acerca de la importancia del dinero y de su valoración. Se lee allí, que para ser verdaderamente feliz, y para vivir de una manera plena, se requiere ser rico, pues un hombre no se realiza plenamente si no dispone de los recursos que le permitirían desarrollar su potencial al máximo posible.
Luego, nos encara con una idea de corte metafísico, con la que muchos no estarán de acuerdo, y que dice que hay una sustancia pensante de la cual todas las cosas están hechas, la cual, en su estado original, permea, penetra, y llena los espacios del universo. Plantea, desde aquí, la existencia de un sustrato inmaterial que interconecta todas las cosas y cuya base de enlace es el pensamiento. Esto nos recuerda la ley del mentalismo del Kibalión, y los preceptos de varias religiones y doctrinas que afirman lo mismo. Chopra, en varias de sus obras, y recientemente en "Sincrodestino", reitera esta idea ya mencionada bajo la denominación de "campo unificado". Otros como Walter Germain, Mawell Maltz, Donald Wilson, Robert Stone y Noman Vincent Peale, ya habían escrito sobre esto.
Afirma Wattles que el un pensamiento dirigido a esa sustancia produce la cosa que es imaginada por el pensamiento, lo cual revelaría que la vigilancia de cada pensamiento debería ser una prioridad, pues lo pensado es creado, en algún momento y nivel. Un lector podría preguntarse que le ha impedido alcanzar muchos de sus anhelos a pesar de haberlos pensado mil veces. A esta pregunta se ha respondido en otra obras, aludiendo que se trata de pensamientos poco repetidos, de baja intensidad, inadecuados para uno mismo o para el beneficio común.¿?
La idea central, hasta aquí, es que una persona puede formar cosas en su pensamiento, y causar la creación de la cosa en la que piensa. Sin embargo, Wallace, considera que no basta compensar lo que se quiere, sino que debe cumplir otros requisitos, como dejar de competir y comenzar a centrarse en ser más bien creativo. La armonía con otros es fundamental para atraer lo que se desea. Competir viene a ser un mecanismo de inarmonía que bloquea el flujo de cristalización de lo que se desea y se ha pensado.
A su juicio, el mecanismo de conexión positiva de la mentalidad armónica, es la gratitud, la gratitud sincera por todo lo que se tiene o se ha tenido. Debemos cultivar -piensa- un profundo y continuo sentimiento de gratitud.
Ese pensamiento que puede materializarse, ese poder de crear riqueza desde la mente, no opera de manera sencilla. Quien desee desarrollar esta capacidad que al parecer reside en todos, debe aprender a formar una imagen mental de las cosas que desea tener, hacer, o convertirse, muy clara y vívida, y mantener esta imagen mental en sus pensamientos. Un consejo al respecto es aprovechar el tiempo libre para imaginar lo que se desea y contemplar esa visión, mientras se agradece lo que ya se debería ver como algo concedido.
En este manual para hacerse rico, se nos aconseja que trabajemos todos los día y de la mejor manera posible; que no nos quedemos sentados esperando, pues la riqueza anhelada llega a través de los canales que tenemos a la mano, en el día a día, más allá de toda lógica racional.
Como vemos, es necesario tener muy claro el objetivo, no declinar en la fe, agradecer, y trabajar día a día, acometiendo cada labor de manera centrada y eficaz, pues el resultado de cada día, el éxito de cada día, creará las condiciones para dar el gran salto, cuando estemos debidamente listos y preparados. Usted debe, dice Wallace, lograr "quedarle grande" al puesto que ocupa, a través de su calidad laboral. Con esto, atraerá un cambio evolutivo hacia algo mayor y más productivo. Si hace las cosas de esta "cierta forma" aquí indicada, la riqueza llegaría invariablemente, sin importar el talento, el ahorro, la oportunidad u otros factores aparentemente limitadores.
Para el autor, usted debe de dar a cada persona un valor de uso más grande que el valor monetario que recibe. Mejorar la vida de otros mejorará la suya, sobre todo si cada cosa que haga la realiza con la idea de que coopera usted con el crecimiento y la vida.
Así que objetivo claro, fe determinante, centralización del pensamiento, gratitud profunda y permanente, acción cotidiana eficaz, deseo profundo de ayudar a otros en cada acción y una visualización enfocada, lograrán, piensa Wattles, llevarlo a los niveles de riqueza que antes nunca imaginó. ¿Se arriesga a intentarlo? Gracias por leerme.
Nuestro agradecimiento a Renny por su gentil colaboración.. .
La Calidad nace del espíritu Humano.
Fuente:
Lic.Renny Yagosesky
Comunicador-Escritor-Asesor